Desarrollando la empatía en bebés y niños, desde la verdad.

Había una vez un ángel que paseaba en su nubecita, un ángel que quería una mamá… y buscó y buscó, y desde el cielo me vio, y dijo “yo quiero esa mamá”. Desde el cielo bajó el ángel directo a mi pancita y en mi pancita se convirtió en un bebé. Ese bebé creció y creció hasta que ya no había espacio para crecer más y pup! salió el bebé… a mis brazos, pequeño y hermoso. Ese bebé, ese angelito que vino desde el cielo, eres tú mi amor, mi nenito.

Este es el cuento favorito de mi bebé, el que oye desde sus primeros meses, el que lo llena de felicidad de principio a fin y siempre terminamos con un montón de besos y cosquillitas. Es mi cuento favorito, el que creé para él.

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Una de las cosas que siempre he tenido claras respecto a la crianza de mi hijo, y como principio de vida, es que siempre debemos decir la verdad. Sin necesidad de llegar a detalles que no harían más que confundir a los pequeños, creo que es necesario que se les diga la verdad. Por ejemplo con el cuentito, sin ser gráfica y explicarle el proceso en detalle de su llegada, él sabe desde siempre que estuvo en la pancita de mamá, que por ello somos tan unidos, y poco a poco sabrá y sentirá que es mi bendición.

Decir la verdad, se traduce también en llamar las cosas por su nombre, también las emociones. Por ejemplo, "el perro" siempre fue perro y nunca “guau guau”, "el carro" siempre fue carro (o bueno cagu) pero no “ti tí” y cuando mamá llora, es a veces porque está triste pero también llora porque está feliz.  Él lo diferencia muy bien, pues si estoy feliz, lloro, y  también aplaudo y sonrío tanto que me termina doliendo la cara. No es que me la pase llorando como una magdalena, pero si ya no puedo evitarlo y me brotan algunas lágrimas, le explico lo que esta pasando.

Ha conocido la verdad también de formas tristes, como hace meses que descansando cerca de los juegos para niños, vimos como una mamá que llamaba la atención por algo a su pequeña que ya estaba llorando, la agredió físicamente para enseguida llevársela a jalones. El impacto no me podía durar mucho pues mi hijo que había observado todo y ya empezaba a afligirse necesitaba una explicación:

- Hijito, la niñita se portó mal por eso su mamá se molestó, pero su mamá también se portó mal. No se pega.
- ¿Porque a la niña le duele?
- Si mi amor, le duele mucho, por eso no se pega.

Hoy con dos años y nueve meses, las preguntas y repreguntas son muchas y procuro que siempre encuentren una respuesta basada en la verdad, también si se trata de emociones. Creo que ello ha contribuido al desarrollo de la empatía en mi hijo, quien con mucha emoción puedo decir que es un niño sociable, alegre, muy juguetón, cariñoso y sensible a los sentimientos de los demás, cuidadoso con los niños más pequeños que él, preocupado por su mamá, que acude a ella hasta por un estornudo para decirle “salud mamá, ¿estás bien?” o “tranquila mamá, el sol ya va a bajar, tranquila”, cuando nota que me sofoco y ya no puedo más con el inclemente calor de un verano que no se quiere ir.


¿Cómo ayudas a tu hijo a desarrollar su empatía? ¿Crees que a los hijos únicos les es más difícil desarrollarla?

Mamá&nené

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En cuanto a crianza no hay manuales, pero sí un sentimiento que compartimos los padres y es el amor por nuestros hijos, el amor que nos motiva a ser mejores y que nos mueve a buscar por todos los medios su seguridad, bienestar y felicidad. 
En Mamá&nené fomentamos la crianza respetuosa y toda forma de expresión de amor hacia nuestros hijos. Aquí encontrarás información sobre maternidad y diferentes recursos educativos para acompañar a tu pequeñ@ en un proceso de aprendizaje divertido. Creemos que la mejor forma de aprender es de la mano de las personas que nos aman. ¡Bienvenid@ a Mamá&nené!

16 comentarios:

  1. ainsssssssssss como me gusta ese cuento especial para tu hijo! me lo cojo también para mi.
    Estoy de acuerdo en que a los niños hay que decirles siempre la verdad y ante situaciones difíciles no hace falta detalles pero lo entienden y asimilan mejor de lo que pensamos. En mi caso por ejemplo cuando me puse enferma mi sobrina mayor tenía 4 años y cuando salí del hospital no se atrevía a acercarse, tenía miedo de hacerme daño. No sé lo que le dijeron los padres pero hablé con ella y se lo explique, me abrazo y desde entonces sabe que su " tita" esta mala pero que la quiere mucho y que cuando me encuentro bien juego con ella y en verano vamos juntas a la playa o a la piscina y aunque no te lo creas me protege, sabe que me viene mal el calor o que mi pierna izquierda esta mal o que necesito dormir mucho y lo ve normal y frente a preguntas de sus amigos contesta que lo necesito y que la pierna la tengo sensible y ya esta.
    Sigue así y transmite dulzura, verdad y empatía y lo del hijo único no lo veo ningún problema
    besotes!

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    1. Qué dulce tu sobrinita, es que los niños sí tienen la capacidad de entender todo lo que les decimos, pero debemos hacerlo con cariño, respeto y estando atentos a su respuesta y curiosidad. Estan descubriendo el mundo y qué mejor que lo hagan guiados por quienes los aman.
      Un beso Aida, gracias por compartir tu experiencia.

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  2. A mi hijo el mayor desde pequeñito le he contado un cuento muy parecido al tuyo, en vez de ser un angelito que buscaba una mamá, le digo que él era una estrella que un día se metió en mi barriga y creció y creció hasta que nació de ella. Cada vez que ve una fotografía antes a su nacimiento me pregunta ¿ahí yo todavía era una estrella, verdad, mamá? Ya tiene 7 años y él sabe cómo se "fabrican" los niños, pero aún así le gusta pensar que él fue una estrella del firmamento. Ellos tienen una facilidad para entender y digerir las cosas que para los mayores las quisiéramos, son mucho más abiertos de mente y tienen menos prejuicios. Aún así hay que saber explicarles las cosas de manera sencilla, que tiempo tendrán de aprenderlas de manera complicada.
    Eres una mamá fantástica!
    Un beso,

    Manuela.

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    1. Me ha conmovido mucho conocer la similitud de nuestros cuentitos, los niños y su gran capacidad de comprensión de las situaciones nos pueden dejar maravillados. Me quedo con tu última frase "explicarles las cosas de manera sencilla, que tiempo tendrán de aprenderlas de manera complicada", realmente bella.
      Muchas gracias Manuela por tus lindas palabras.
      Un beso.

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  3. Hola guapa, yo no tengo hijos, pero espero poder tenerlos pronto, sino se me va a pasar el arroz jajaja, me encanta todo lo que dices: el cuento que le dices a tu hijo, decir la verdad es muy importante también, como tú dices sin ser muy gráficas y demasiados detalles pero no vamos a decir que los niños vienen de París, no sé...me encanta tu filosofía, muchos besos

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    1. Ahora mi nenito sabe claramente que los bebitos nacen de la pancita de su mamá... pero ahora me encuentro con otro problema, que llevo unas semanas con una pancita que no sé de donde apareció (serán los madrugones blogueros) que mi enano ya me ha dicho "mamá tu panza está graaaande, ¿tienes un bebito en tu panza?"... menos mal que fue en casa que si era en público seguro que no sabría en donde meterme jejejeje... pronto tendremos que conversar: no sobre los bebes, sino por qué mamá está desarrollando su pancita jajaja...
      Un beso Teresa.

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  4. Comparto lo que deces a los niños se les debe ir con la verdad, a su medida, desde pequeños y sobretodo de nosotras depende que aprendan a gestionar sus emociones y en ello es muyimportante el diálogo. Mis hijos también se quedan impactados cuando una mamá trata mal a sus hijos, aunque solo sea verbalmente ...Y en cuanto a las preguntas a veces se hace díficil explicar ciertas cosas pero es necesario porque al fin y al cabo el mundo en el que vivimos no es la burbujita rosa que nos gustaría. Besos

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    1. Exacto, la verdad y el conocimiento nos hace más capaces de comprender y afrontar las circunstancias poco agradables que podemos encontrar, lo mismo pasa con los niños. El deseo de protegerlos o amarlos, no significa que los hagamos vivir en un mundo de fantasía.
      Muchas gracias por tu comentario Montsar, besos.

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  5. Opino exactamente igual que tú, a los niños hay que hablarles llamando las cosas por su nombre, no son "tontitos" tan sólo son pequeñitos, jeje. Yo siempre le he llamado a todo por su nombre y, como cuentas, también les explico todo lo que le tenga que explicar de una forma suave y adaptada a su edad, pero sin mentiras. Creo que es muy importante. Un beso guapa.

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    1. Por supuesto, de "tontitos" ni la "t" como dice el papá de mi enano, si algo no lo entienden al inicio es porque quizás el mensaje posee palabra nuevas para ellos, porque no estamos utilizando el lenguaje adecuado para su edad, o porque simplemente no nos dejamos entender, lo que nos pasa incluso hablando con adultos. En cuestión de emociones y vivencias creo que todas pueden ser adaptadas a un mensaje que sin alejarse de la realidad nuestros pequeños pueden comprender. Dentro de ello cuidar el cómo y cuando son de suma importancia.
      Muchas gracias por tu comentario, un beso querida Cristina.

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  6. Sigo una máxima, lo que no quieras que te hagan a ti no se lo hagas a los demás , tiene 8 años y parece que funciona. Intentamos mucho que intente sentir lo que los demás sienten en esa situación. Es una tarea complicada, pero merece la pena. Un saludo

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    1. Cuando yo tenía más o menos esa edad, ya había escuchado esa frase pero no la tomaba muy en serio, hasta que ocurrió un percance con una compañera de colegio y todas las que estaban cerca se colocaron alrededor y se rieron de ella, vi como su carita se puso toda colorada y empezó a lagrimear, ese momento quedo marcado para mi, lo recuerdo claramente.. sentí mucha pena, pero no la ayudé (niña yo!) solo empecé a decirle a todas a gritos ¡no se rian! ¿acaso les gustarían que se rían de ustedes?, poco a poco se fueron alejando y yo me quedé hasta el final cerca de la niña pero entre mi impacto por lo sucedido y mi timidez, no me acerqué a ayudarla, solo la acompañé.
      Es muy importante que los niños desarrollen la empatía y los padres tenemos un papel esencial en ese proceso, como modelos y guías, y como dices, no es fácil... menos considerando que muchos niños no tienen idea de lo que es ponerse en los zapatos del otro o en todo caso, no lo hacen con todo el mundo, y van maltratando a niños más pequeños, empujándolos o lastimándolos con su desdén. ¿Cómo enseñarle a un niño pequeño a ser empático en un entorno donde no tienen en cuenta sus sentimientos y sus capacidades Nuestras presencia y afecto constante ayudan mucho pero es una tarea muy difícil.
      Muchas gracias por tu comentario.

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  7. Hola Karina, estoy de acuerdo contigo los niños tienen derecho a la verdad y a saber lo que nos pasa, eso sí, contándoles todo a su nivel y sin que se conviertan en nuestro paño de lágrimas, que no se nos olvide, que al fin y al cabo siguen siendo niños. Yo creo que los hijos únicos no son ni mas, ni menos empáticos que el resto, eso depende de cada niño y cómo sea educado, un abrazo.

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    1. Por supuesto, no debemos olvidar que nosotros somos padres y por más que suene bonito, no somos sus amigos, y con ellos podemos compartir muchas cosas pero hay muchas otras que debemos reservarnos, en especial cuando son niños.
      Muchas gracias por tu comentario Katy, un abrazo.

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  8. Preciso cuento y muy buen post! un beso! ;)

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