Se hace camino al andar: Los primeros pasos.

Cuando eres padre la frase “el tiempo pasa volando” adquiere su real sentido. Es singular que mientras más queramos ofrecer a nuestros hijos, más se nos va el tiempo haciendo otras cosas que compartiendo con ellos.

Yo dejé de trabajar (del modo formal) con el objeto de dedicarme por completo a mi hijo, pero aunque medio mundo no comprenda, hay tantas pero tantas cosas por hacer, entre la casa y las necesidades de un bebe, que el tiempo no me alcanza y muchas veces me siento frustrada porque no siento que cumplo con mi objetivo. Entonces, al final del día o mejor dicho en la madrugada si es que aún el sueño no me ha vencido, trato de analizar la situación como si fuera otra persona y me doy cuenta que me pasé todo el día haciendo cosas para mi chiquitín, entonces encuentro un poco de alivio, esperando compensar el tiempo que no le di, al día siguiente. No siempre lo logro como quisiera, pero hago mi mejor esfuerzo y eso me tranquiliza.

El día de ayer, salimos a caminar Rodri, su papá y yo. Rodri iba adelante acelerando y desacelerando el paso esperando a sus papás, o parando si escuchaba algo de música para ponerse a bailar en plena calle. Su papá y yo disfrutábamos de esos momentos y lo mirábamos embobados, luego le dije: “Y pensar que cuando tenía diez meses no gateaba y sólo quería que lo sujeten para estar de pie. El hecho que camine me resultaba lejano y ahora nadie lo puede parar”. Continuamos con lo teníamos planificado para ese momento pero me quedé con la idea de dar un vistazo hacia atrás, de ver el camino que hemos recorrido juntos y de lo mucho que Rodri y yo hemos aprendido.

Como la mayoría de mamás, quiero ser la mejor, para mi hijo no por que sienta que estoy en competencia con alguien, y me fastidian pero también me dan un poco de pena las comparaciones:  “mi hijo caminó al año”, “ella ya no usa pañal”, “él sí come de todo, no me hace problemas”, me fastidia por obvias razones y me da pena por el niño o niña que tiene una mamá o nana (con la que finalmente se está criando) con esa pobre actitud.

Mi hijo no gateó sino hasta los 11 meses, incluso llegué a pensar que no gatearía pero lo hizo, y se tomó más tiempo en aprender a caminar. Me preocupé mucho (y las comparaciones no ayudan para nada) pero paso a paso, lo logramos. El caminó a los 14 meses, no lo puse en ningún andador, pero si me destrozó la espalda jajaja… y lo más importante, no tuvo caídas, de las típicas que se saben sufren los bebes durante este aprendizaje. El empezó a caminar, tranquilo, confiado, a su tiempo, cuando se sintió listo. Quien no estaba lista era yo. Con la caminata empezó una nueva etapa en nuestra vida, de mayores cuidados pero también de más aventuras.


La vida es un aprendizaje constante, pero con un bebe se aprende el doble, se sufre el doble pero se disfruta mil veces más. Ayer me di cuenta que no debo sentirme frustrada si estoy segura que hice mi mayor esfuerzo y que basta dar un vistazo a lo vivido para sentirme orgullosa como mamá.

¿Ya viste el camino que has recorrido como mamá? ¿Qué orgullo no? 

Un abrazo.

Mamá&nené

Un espacio para padres que crían y educan con amor.
En cuanto a crianza no hay manuales, pero sí un sentimiento que compartimos los padres y es el amor por nuestros hijos, el amor que nos motiva a ser mejores y que nos mueve a buscar por todos los medios su seguridad, bienestar y felicidad. 
En Mamá&nené fomentamos la crianza respetuosa y toda forma de expresión de amor hacia nuestros hijos. Aquí encontrarás información sobre maternidad y diferentes recursos educativos para acompañar a tu pequeñ@ en un proceso de aprendizaje divertido. Creemos que la mejor forma de aprender es de la mano de las personas que nos aman. ¡Bienvenid@ a Mamá&nené!

4 comentarios:

  1. Las comparaciones no solo son odiosas sino que ni siquiera tienen sentido. Mi hija tiene 13 meses y camina si quiere y cuando quiere, y a veces pasan dias enteros en que no quiere caminar sola. Hoy le decia a mi esposo que no tengo idea de cuándo empezó a caminar, porque lo hace en forma tan intermitente que no hubo un dÍa que marque el cambio. Pero eso es lo realmente bueno, que cada bebé es ùnico! Por eso es tan inùtil comparar y tan importante disfrutarlos. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes mucha razón, cada bebé es único, y por comparar y buscar que nuestro bebé haga o logre lo que otro bebé, podemos no sólo estar perdiéndonos momentos maravillosos de su desarrollo sino también entorpeciéndolo.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Karina.

      Eliminar
  2. Vikingo está empezando ahora, se me hace tan raro, hace nada era un bebecito y ahora parece un hombrecito. Cuando miro atrás me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, es bueno hacer un alto en el camino para analizar la maternidad y a nosotras mismas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué emoción! Yo sentí lo mismo cuando mi bebé empezó a dar sus primeros pasos. Recuerdo claramente que una tarde salimos a pasear y un momento me quedé observando qué lindo le quedaban los zapatitos. Enamorada de mi hijito, de mi niño loco... pensé: "Ya está grande, ya no es un bebé". Un momento después ese loco estaba bien prendido de la teta de su mamá jajajaja... sí, tenía bebé para un rato más.
      Un abrazote!

      Eliminar

Instagram